Nunca antes ha sido tan fuerte la necesidad de cultivar los sueños, cuando son buenos para el mundo.

Creemos que el contacto con la naturaleza, y el respeto de sus tiempos y de sus reglas, sea la respuesta a cada pregunta o necesidad existencial: por eso no nos asustamos ante el trabajo duro, ni para plantar un árbol, ni para enfrentarnos a una burocracia infernal.
Creemos que contaminar es un pecado mortal: por eso utilizamos material ecológico y seguimos estudiando y aprendiendo técnicas para hacerlo confortable y atractivo.
Creemos en el reciclaje: por eso tratamos de arreglar aquello inservible y roto, y reciclar lo que otros desechan.
Creemos en la recuperación de los territorios olvidados: por eso hemos apostado por la restauración de una vieja casa en medio de la naturaleza rural.
Creemos en hacer las cosas bien: por eso no elegimos atajos, y nos tomamos todo el tiempo que necesitamos.
Creemos que es imprescindible conectar con la naturaleza, y no con las antenas: por eso no ponemos repetidores en el techo para aumentar la cobertura telefónica.
Nos gusta compartir: por eso estamos encantados de explicar y contar a nuestros huéspedes (que se convierten fácilmente en amigos) las maravillas de Fuerteventura.
Creemos en la amabilidad y en el respeto: por eso sabemos que nuestra libertad termina donde empieza la de los demás.
Creemos en la ecología: ¡por eso respetamos el medio ambiente y amamos a los animales, no sólo a los que hemos adoptado!

Creemos que los viajes son la mejor inversión posible: por eso queremos transformar las estancias de nuestros huéspedes en experiencias inolvidables.
Creemos en los abrazos: y es por este motivo que estamos deseosos de que llegue el momento de poder saludar con cariño a aquellos que lleguen, y también a los que se irán con una sonrisa en la cara.
Creemos en la hospitalidad: por eso queremos que quien elige Alma Calma se sienta en su casa.
Creemos en los seres humanos: por eso valoramos y apreciamos cada individuo por su autenticidad.
Creemos en la gran dignidad que se deriva del trabajo manual: por eso elegimos la auto-construcción.
Creemos que aprender es la mejor forma de crecer: por eso nos gusta escuchar a quienes quieren enseñarnos algo.